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Como hacer cerveza artesana en casa

Quiero advertirte que hacer cerveza en casa no es una afición para impacientes, ya que requiere método, cuidado, cariño y una pequeña inversión en utensilios y materiales.
Tampoco es una afición para personas con poca tolerancia a la frustración porque a veces sale mal, sobre todo al principio.
Hacer cerveza en casa es como cocinar y la primera tortilla de patatas siempre es un desastre.

Se puede hacer cerveza en casa sin demasiadas complicaciones y sin grandes gastos. Si te gusta, puedes complicarte la vida todo lo que quieras, eso sí.

Los métodos para hacer cerveza casera

Existen dos métodos de elaboración de cerveza en casa:

  • Con de extractos de malta (Kit para hacer cerveza)
  • Con ingredientes naturales (Todo grano)


Con de extractos de malta (Kit para hacer cerveza)

Este método lleva aproximadamente una hora. Con jarabes puedes puedes elaborar cerveza de muy buena calidad, de forma muy sencilla y no requiere grandes inversiones en equipamiento. Todo esto hace que este sistema sea muy popular en países de gran tradición cervecera, como República Checa o Inglaterra.

Jarabe de extractos de malta para hacer cerveza.

Jarabe de extractos de malta para hacer cerveza.

Prácticamente todo el mundo ha empezado de aquí, compra un kit de fermentación y empieza a preparar tu cerveza!

Estamos preparando un tutorial Paso a Paso como este para hacer cerveza en casa con kit.

Con ingredientes naturales (Todo grano)

Con este sistema, elaboramos cerveza partiendo de los ingredientes naturales, es decir, grano y lúpulo.

Maltas y lúpulos.
Maltas y lúpulos.

Este método es más largo y complejo, ya que la elaboración de cerveza empieza en la molienda y abarca tooooooooodas las fases del proceso Es mucho más creativo y te permite controlar los perfiles de la cerveza variando los ingredientes y porcentajes.

En este megapost te explicamos el proceso de elaboración de cerveza paso a paso.


En este megapost nosotros te explicamos paso a paso cómo hacer cerveza en casa, sin embargo, no descartes hacer un cursillo. No es lo mismo leer que verlo tú con tus propios ojos, probar la malta, tocar el grano, oler en lúpulo, probar el mosto…

Taller de elaboración Cómo hacer cerveza casera

El Taller Cómo hacer cerveza en casa dura solo unas horas y la experiencia merece la pena.

Venga, ¡vamos allá!

Lo primero de todo es saber qué necesitas para hacer cerveza en casa.

Aprende a hacer cerveza casera
Hacer cerveza en casa

Hay tantas maneras de hacer cerveza como cerveceros, así que cada cervecero tiene su propio equipo, personal y a veces casi intransferible. En la elaboración de cerveza lo que verdaderamente importa es respetar ciertos parámetros de temperaturas y tiempo, da igual los medios que utilices para ello.

¿Qué necesitas para hacer cerveza artesana en casa?

En la elaboración de cerveza casera, rige aquello de ‘cada maestrillo tiene su librillo…’ y su equipillo. La única regla es obtener el resultado que tú quieres.

Ingredientes:

La elaboración de cerveza sólo requiere 4 ingredientes básicos, todos de fácil adquisición:

  • Agua,
  • malta,
  • lúpulo
  • y levadura.

Equipo e instrumental:

El instrumental que necesitas es bastante sencillo también y muy probablemente tengas muchos elementos en casa.

No queremos que hagas grandes inversiones pero es necesario que sepas que algunos pasos requieren un instrumento específico. Puedes ‘hacer apaños’, sí, y está bien que los hagas al principio, hasta que estés seguro/a de que te gusta hacer cerveza, pero verás cómo a la larga acabas comprando algún instrumento porque seguro que te ahorras trabajo o mejoras los resultados.

Comprar instrumentos para elaborar cerveza en casa

En 2D2Dspuma tenemos todo lo necesario para hacer tu propia cerveza artesanal: ollas, termoneveras, hidrómetros, termómetros, maltas, lúpulos, levaduras… Si nos pides asesoramiento, siempre te propondremos las opciones más eficientes, sencillas y económicas.
Podemos enviarte lo que necesites donde tú quieras.

En este post, tienes una explicación más extensa y pormenorizada de qué vas a necesitar para hacer cerveza en casa, con sugerencia de productos e instrumentos. Ahora te vamos a enumerar qué necesitas para seguir las instrucciones de este PASO A PASO.

  • Airlock o borboteador
  • Serpentín
  • Fermentadores
  • Tubo en “U”
  • Cuchara larga de plástico
  • Escobilla para limpiar botellas
  • Botellas de vidrio
  • Chapas para botellas de 26mm
  • Chapador
  • Termómetro
  • Olla de acero inoxidable de al menos 30 litros de capacidad
  • Hidrómetro / densímetro
  • Probeta
  • Macerador
  • Tapón de goma
  • Desinfectante (Oxi Pro)
  • Tubo de silicona
  • Tubo de válvula

Y ahora sí, ahora ya nos ponemos en marcha.

Hacer cerveza en casa con malta y lúpulo

Cómo hacer cerveza paso a paso

En la elaboración de cerveza, sobre todo las primeras veces, es aconsejable seguir una receta, para poder saber en cada fase dentro de qué parámetros de densidad y volumen debemos movernos.

Aquí tienes un post con varios consejillos útiles.

En esta ocasión vamos a seguir una receta muy sencilla de una cerveza para todos los paladares.

RECETA para elaborar una ENGLISH PALE ALE

PARÁMETROS
Volumen: 22 litros.
Graduación alcohólica: 4,8%Alc/Vol.
Densidad Original: 1.044
Densidad Final: 1.008

INGREDIENTES
Maltas: 5 kg Pale Malt, ½ Kg Crystal, ½ Kg Trigo laminado
Lúpulos: Fuggles
Amargor (Inicio ebullición): 40g
Sabor (A los 60 minutos de ebullición): 25g
Aroma (Fin ebullición): 35g
Levadura: Safale 04

1º El molturado o molienda, ¿cómo se debe molturar la malta?

Los cerveceros, tanto caseros como profesionales, suelen adquirir el cereal ya malteado así que omitiremos el malteado y abordaremos el proceso de elaboración desde la molienda.

El molturado o molienda es el primer paso del proceso de elaboración de cerveza.

Una vez el cereal ha sido malteado, se tiene que moler para que el agua caliente extraiga el almidón y los enzimas del grano, que son los responsables de transformar el almidón en los azúcares que la levadura convertirá en CO2 y alcohol durante la fermentación.

El molturado es una fase a la que no se le presta demasiada atención y es un error porque de ella depende la eficiencia del macerado. Si no lo hacemos bien, obtendremos poca cerveza de la misma cantidad de malta.

El grano no se tiene que triturar ni pulverizar.

  • Un molturado muy fino facilita que el agua y el grano entren en contacto y que el agua pueda extraer más almidón. Pero si el molturado es demasiado fino y obtenemos harina, ¿qué pasará? ¿Qué pasa si mezclas harina y agua? Pues que formas un engrudo del que no podrás extraer nada y además se te atascarán los filtros.
  • Si el molturado es muy grueso, es muy cómodo trabajar con la mezcla. Los trozos de grano son grandes, no hay polvo, el mosto se filtra estupendamente, no hay atascos… vamos, que es una maravilla para ti, el problema está en que el rendimiento será muy bajo porque apenas extraeremos azúcares del cereal.
Así es como debe quedar la malta tras el proceso de molienda
Así es como debe quedar la malta tras el proceso de molienda

Como en casi todo en la vida, lo ideal está más o menos en el centro: molturar lo máximo posible sin llegar a formar harina y procurando no romper demasiado las cascarillas,porque las cascarillas nos ayudarán a filtrar el mosto.
Las cáscaras son flexibles, no se parten y forman un lecho filtrante por donde fluye el agua arrastrando los azúcares del grano. Entre las cascarillas se queda atrapado el grano y el polvillo sin llegar a compactarse. 

Para que te hagas una idea: el grano debe romperse en 3 o 4 trozos y la cascarilla debe quedar lo más entera posible.

El grado de molienda depende del tipo de la malta y de la intensidad del tostado: si la malta es muy tostada, el grano se parte en muchos trocitos sin apenas hacer presión sobre él. En cambio, los granos menos tostados son más duros. Hay que tener especial cuidado con las maltas base Pale y Pilsener, las menos tostadas, porque son las que más polvo producen.

Para evitar formar partículas muy pequeñas o harina, es recomendable emplear un instrumento adecuado. Los molinillos de café o batidoras no van demasiado bien porque reducen el grano a harina.

¿Y con qué molturamos la malta para hacer cerveza?

Molinillo de corona para molturar la malta.

Molinillo de corona para molturar la malta.

Lo ideal es el uso de un molinillo especial para homebrewers de discos que lo que hace es aplastar y desgarrar el grano, separando la cascarilla. Si es poca cantidad o solo maltas muy tostadas, puedes utilizar un rodillo de amasar u otro objeto cilíndrico y pesado para rodar por encima del grano cubierto con un trapo.

CONSEJOS: -No intentes molturar la malta con un rodillo. Acabarás hasta las narices y con granos por toda la casa. Te lo digo por experiencia.

-Pon una bolsita sobre los rodillos para no dejar la casa hecha un asco.

Es aconsejable poner una bolsita para que no se llene toda la casa de granos y polvo.
Es aconsejable poner una bolsita para que no se llene toda la casa de granos y polvo.

El mejor molturado se obtiene haciendo pasar la malta entre dos placas separadas entre sí un par de milímetros y girando a diferentes velocidades. El grano será crujido y desgarrado al mismo tiempo, la cáscara se desprenderá y el interior del grano se reducirá a pequeños gránulos.
Existen unos molinillos específicos para ese menester que dejan el grano fetén, fetén: No trituran el grano ni lo aplastan, lo que hacen es partir ligeramente el grano y separar la cáscara.

Son un poco caros pero la diferencia entre la malta que molturas tú justo antes de hacer cerveza y la que compras ya molida, que vete a saber el tiempo que lleva en un almacén, bien vale la inversión.

Placas del molinillo de malta para hacer cerveza en casa

Placas del molinillo de malta para hacer cerveza en casa.

Es importante que el molturado de la malta se efectúe inmediatamente antes de la elaboración, porque el grano molturado pierde propiedades rápidamente.

2º La maceración o mash

La maceración, la infusión que determinará nuestra cerveza.

La maceración es un paso crucial en el proceso de elaboración de cerveza. De ella va a depender, entre otras cosas, el cuerpo y el grado alcohólico de la cerveza.

¿Cómo se macera la malta?

La maceración es como una infusión, es como hacer un té pero en lugar de una bolsita de pocos gramos, es un montón de kilos de cereal molturado.

Para macerar la malta necesitas mantenerla a una temperatura de entre 60 y 67ºC durante 60-90 minutos. Para ello necesitamos un recipiente capaz de conservar el calor, ¿qué mejor que una termonevera, sí, la típica de playa?

Según el estilo de cerveza que quieras hacer, las temperaturas y tiempos de maceración son diferentes. Si quieres saber más sobre el macerado, tienes aquí un post que lo trata en profundidad. El más sencillo es el macerado inglés, que es el que vamos a explicar aquí.

Termonevera macerador para macerar la malta

Termonevera macerador para macerar la malta

Calienta aproximadamente 30 litros de agua.

El agua constituirá el 90% de nuestra cerveza. Por lo general, el homebrewer usa agua mineral embotellada porque ya presenta unas características adecuadas para la elaboración de cerveza.

Papilla del mash
Papilla del mash

Llena la termonevera por la mitad de agua a 75ºC (10ºC más de la temperatura que quieras obtener al mezclarla con el grano), y vete echando poco a poco el grano, en este caso 5kg de Pale Malt, 0,5kg de Crystal y 0,5kg de trigo laminado, removiendo simultáneamente para evitar que se formen grumos. Echa agua hasta cubrir todo el grano y deja reposar. Debes obtener una papilla a 65ºC.

Macerado en una olla controlando la temperatura con un termómetro
Macerado en una olla controlando la temperatura con un termómetro.

Tapa el recipiente para minimizar pérdidas de temperatura y déjalo así durante 90 minutos. Nunca sobrepases las 2 horas.

Pon a calentar unos 25 litros de agua, que los vas a necesitar en las próximas fases.

tómate una cerveza para descansar

Es el momento de tomarte una cervecita.

La maceración dura unos 90 minutos

Al cabo de los 90 minutos, el almidón se habrá transformado en azúcares fermentables.
Para comprobar la completa conversión del almidón en azúcares, toma una pequeña muestra de cerveza y échale unas gotas de yodo. Este reaccionará.

Si el mosto se vuelve negro, significa que todavía queda almidón.
Si en cambio se queda el color del yodo, la conversión ha sido total.

3º El recirculado del mosto y el lavado del grano

Abre el grifo del macerador y recoge el mostro en una jarra. Este mosto es muy denso y turbio, porque tiene la máxima concentración de azúcares y muchas impurezas. Vuelve a echarlo sobre el grano, despacio y uniformemente, intentando regar toda la superficie por igual. Para evitar las llamadas “corrientes preferenciales” y que el mosto no se filtre, vierte el mosto sobre la cuchara para crear un “efecto ducha”. Esto es lo que llamamos ‘recirculado del mosto’.

Recoge el mosto en una jarra y vuelve a echarlo sobre la malta.

Recoge el mosto en una jarra y vuelve a echarlo sobre la malta.

Lavamos el grano con el mosto

Para evitar las “corrientes preferenciales”, vierte el mosto sobre la cuchara.

Repite la operación hasta que el mosto salga transparente y brillante.

Cuando el mosto salga bien claro tras el “recirculado”, evacúa por el grifo aproximadamente un 85% de la termonevera e inicia el lavado del grano con agua a 75ºC. Hazlo del mismo modo que hiciste el “recirculado”, despacio y uniformemente, usando la cuchara para evitar “corrientes preferenciales”. Por cada tres litros de agua que añadas, recircula dos litros de mosto, es decir, recógelo en la jarra y vuelve a verterlo sobre el grano.

Maceración de la malta.

Esto es lo que se llama ‘lavado del grano ‘ y su finalidad es recuperar todo el azúcar que ha quedado atrapado en el grano.

¿Cuándo acaba el lavado del grano?

Piensa que cuanta más agua agregues, más volumen de cerveza obtendrás pero menor densidad tendrá el mosto y, por ende, menos graduación alcohólica y menos cuerpo tendrá la cerveza.

Si lavas demasiado el grano, el mosto final puede contener taninos y silicatos.

¿Cuándo dejar de lavar el grano?

  • La olla esté llena 3/4 de su capacidad. Se acabará de llenar con el mosto retenido por el grano dentro de la termonevera.
  • Si te quieres ajustar a la graduación del 4,8%, deja de agregar agua cuando hayas obtenido 1.034 de densidad. (Durante el hervido, la densidad aumenta 10 puntos aproximadamente y alcanzarás los 1.044 que te indica la receta.)
  • Si lo que quieres es lograr el máximo rendimiento de los materiales, lava el grano hasta que el mosto de salida tenga una densidad de 1.005, lo cual significará que no queda apenas azúcar en la malta.


CONSEJO: Hacer el lavado del grano con un caudal de salida de mosto lo más lento posible para evitar atascos y turbidez
La entrada del agua y la salida del mosto deben estar equilibradas para que siempre se mantenga como mínimo 2 centímetros de mosto por encima del grano. De ese modo se evitarán cambios de temperatura y que el grano entre en contacto con el aire y se oxide.
El flujo de salida del mosto debe ser lo suficientemente lento como para que no entre aire en el grifo. Si abres el grifo a tope, el mosto saldrá rápidamente, pero cuando la resistencia de las cáscaras filtrantes no deje pasar el mosto tan rápido como éste se evacúa, se introducirá aire y las cáscaras se compactarán, y entonces el mosto pasará muy lentamente y el proceso se alargará mucho.

Al acabar este proceso, en la nevera te quedará el cereal agotado. Esto se llama bagazo y para ti ya tiene poco valor.

Cereal agotado o bagazo
Cereal agotado o bagazo

4º El hervido o cocción y la lupulización del mosto

El hervido del mosto dura entre 60 y 90 minutos, según la receta. En esta ocasión, herviremos durante 90 minutos.

Durante el hervido, se lupuliza el mosto y se echa el azúcar, si la receta lo requiere, pero no es el caso.

Las altas temperaturas solubilizan las resinas contenidas por el lúpulo que dan amargor y aroma a la cerveza.

Hervir el mosto de cerveza y lupulizado

La cocción también contribuye a la clarificación de la cerveza, porque durante ella se precipitan algunas proteínas que la enturbiarían y los restos de cereal suben a la superficie y podemos eliminarlos. La cocción también sirve para esterilizar el mosto antes de la fermentación.

Ten siempre en cuenta que durante el hervido, la densidad del mosto aumenta 10 puntos.

Pon el mosto a ebullición en la olla o caldero. A medida que sube la temperatura, las partículas residuales de cereal van formando una capa cremosa de color marrón que puedes retirar fácilmente con, por ejemplo, una espumadera o un colador.

Cuando el mosto empiece a hervir, DESTAPA LA OLLA O EL CALDERO.

1ª CUOTA
Adiciona la 1ª cuota de lúpulos (minuto 0), la correspondiente al amargor, en este caso, 40g de Fuggles. En este momento empieza a contabilizar el tiempo de cocción.

Pesamos el lúpulo

2ª CUOTA
A los 60 minutos, echa la segunda cuota de lúpulos, 25g de Fuggles, la del sabor.
En el minuto 75, echa el Irish Moss, en proporción de 1g por cada 5 litros de mosto.
5 minutos antes de apagar el fuego, introduce el serpentín en la olla para que se desinfecte.

3ª CUOTA
Echa la tercera cuota de lúpulos, la del aroma, 35g de Fuggles, apaga el fuego y deja reposar unos 10 minutos.

Durante estos 10 minutos de reposo, los conos de lúpulo se depositarán en el fondo formando un lecho filtrante, como hicieron las cascarillas del cereal durante la maceración. No ocurre así con los pellets. Si usamos pellets, tendremos que usar un colador muy fino a la salida del grifo.

5º El enfriado del mosto

En la fermentación alta, el mosto debe enfriarse hasta los 25ºC cuanto antes para que las sustancias volátiles aportados por la tercera cuota de lúpulo, los aceites esenciales, se queden en la cerveza y para poder inocular la levadura, “siembra”, ya que por encima de esa temperatura la levadura no puede sobrevivir.

Cocemos el mosto junto con el lúpulo

En el caso de la fermentación baja, la temperatura de “siembra” debe ser inferior, entre 11 y 15ºC.

Para enfriar el mosto, usamos el serpentín de acero inoxidable del equipo. Conectamos el adaptador de la manguera del serpentín a un grifo de la red y, con el serpentín dentro del fermentador, hacemos circular agua fría por su interior. No dejes de remover el mosto con el serpetín, de ese movimiento depende la eficiencia de este sistema. El agua entrará fría por un extremo del serpentín y saldrá muy caliente por el otro, llevándose el calor del mosto. Podemos acelerar el proceso por inmersión del fermentador en una bañera llena de agua con hielo.

Si todo va bien, alcanzaremos los 25º en unos 20 minutos.

Enfriar el mosto con un serpentín.
Cuanto más remuevas el serpentín dentro de la olla, más rápidamente bajará la temperatura del mosto.
 

Cuando la temperatura del compuesto baje de los 25º, echa la levadura y remueve vigorosamente durante al menos 10 minutos para oxigenar el mosto. La levadura necesita consumir oxígeno para iniciar su proceso metabólico.

La cerveza pasa de la olla al fermentador

Las levaduras producen sustancias que inhiben el crecimiento de otros microorganismos, como el alcohol. Por eso es tan importante que la levadura inicie su actividad enseguida.

Esta es la fase más delicada de todo el proceso porque es cuando más peligro hay de que microorganismos no deseados colonicen la cerveza (“contaminación”) .

Con el mosto entre 18º-20ºC tomamos la densidad para su ajuste acorde con la receta, en este caso debe de estar en torno a 1.044. Esta es la Densidad Inicial (D.O.).

6º La esterilización o sanitización

Chemipro Oxi es un esterilizante

A partir de este momento, todo lo que entre en contacto con la cerveza debe estar esterilizado. Para ello, preparamos una solución esterilizante con Chemipro OXI: 4 gramos por litro de agua caliente. Llenamos el fondo del fermentador con solución esterilizante e introducimos el airlock, el termómetro, la cuchara, etc., limpiamos toda la superficie interior del recipiente, incluida la tapa, y dejamos actuar durante 5 minutos. Con este producto no es necesario aclarar.

7º La siembra

Rehidrata la levadura en un vaso de agua mineral hervida a temperatura ambiente (15-25ºC) 15 minutos antes de su uso. La levadura no se disuelve y queda en suspensión.

Cuando el mosto esté entorno a los 25ºC, añade la levadura rehidratada y remueve vigorosamente durante al menos 10 minutos para repartirla y para oxigenar el mosto. La levadura necesita oxígeno para iniciar su proceso metabólico. No temas una contaminación del mosto: la actividad de las levaduras produce unas sustancias, por ejemplo, alcohol, que inhiben el crecimiento de otros microorganismos.

8º La fermentación

Fermentación primaria

Tapa el fermentador, nunca herméticamente (puedes usar borboteador),y olvídate hasta 12 o 14 horas después,que es cuando se apreciarán ya signos de actividad. Si usas un fermentador cerrado con borboteador, empezará a burbujear.

Si pasadas 24 horas no ves indicios de actividad:
1º Comprueba que la temperatura es la correcta en un termómetro ambiental cercano al fermentador o en el termómetro adhesivo del fermentador. 
2º Esteriliza la pala, abre el fermentador y remueve durante 30 segundos para oxigenar el mosto y ayudar a la levadura a activarse.

Si pasadas 12 horas, no percibes actividad, echa medio sobre de levadura en una taza de mosto tibio dulcificado con un poco de azúcar, viértelo en el fermentador y remueve con la pala esterilizada durante 30 segundos.

Durante unos días, la cerveza se cubrirá de una gruesa capa de espuma de un aspecto horrible que no debe retirarse. No te preocupes, esa capa de espuma y sólidos es la prueba de que la fermentación está yendo muy bien.

Olvídate de la cerveza unos 5 días.

En el fondo del fermentador se habrá formado un sedimento muy abundante de un color marronoso nada apetitoso y una capa de sólidos sobre el líquido.

Fermentación secundaria, clarificación

La fermentación secundaria no es imprescindible pero sí aconsejable. Con ella, se obtiene una cerveza más limpia y con menos sedimentos. En esta fase, debe evitarse el contacto de la cerveza con el exterior ya que podría contaminarse u oxidarse, por ello son ideales la “bolsa” y el cubitainer, que se adaptan a todas las cantidades.

Dry Hopping (lupulado en seco) Consiste en añadir lúpulo en forma de flor o pellet en el fermentador secundario para que aporte aromas. Es recomendable usar variedades aromáticas de lúpulo: Simcoe, Cascade, Amarillo, Citra, Nelson Sauvin… Echa entre 40 y 70g de lúpulo por cada 20 litros de cerveza.

El alcohol producido durante la fermentación primaria evita el riesgo de contaminación de la cerveza por los microorganismos presentes en el lúpulo, ya que éste no ha sido previamente esterilizado como en el caso de la infusión.
Al cabo de unos 5 días la actividad de la levadura habrá disminuido. Trasvasa la cerveza a otro recipiente. Para ello, coloca el fermentador primario a un nivel superior respecto al secundario, por ejemplo, sobre una mesa, y el secundario delante, en el suelo. Llena de agua oxigenada la mitad del tubo de silicona, conéctalo al tubo en “U” e introduce este en el fermentador primario, con cuidado de que no se caiga el agua oxigenada y de no remover el fondo. Aspira por el tubo de silicona para iniciar el flujo (sifonado), desecha el agua y llena el fermentador secundario cuando empiece a manar cerveza. Procura no remover el fondo y no apures mucho para no coger el sedimento. Tapa el fermentador con el tapón de goma. Llena el borboteador de agua oxigenada hasta la mitad y colócalo en el tapón.

9º Embotellado, carbonatación y maduración

¿Qué necesita para embotellar la cerveza?

El último paso del proceso de elaboración de cerveza es el embotellado pero aquí no acaba, porque después la cerveza, una vez envasada, tiene que gasificarse y madurar.

Tras unas dos semanas fermentando en el fermentador primario y en el secundario, nuestra cerveza ya debería estar lista para ser embotellada.

  • La cerveza, obviamente.
  • Botellas y chapas o barriles o botellas con tapón mecánico.
  • Un chapador, en el caso de usar chapas.
  • Glucosa.
  • Un cubo del volumen de la cerveza, si es con grifo, mejor.
  • El tubo con válvula y un tubo de silicona, en el caso de no tener cubo con grifo.
  • Desinfectante.
  • Cuchara o similar de plástico o metal, jamás de madera.

Para embotellar cerveza artesana no son aptas las botellas de cervezas industriales adquiridas en el supermercado porque no aguantan la presión del CO2 y pueden estallar. ¿Cómo tienen que ser las botellas?

Botellas de cerveza artesana.
Botellas de cerveza artesana.

Las botellas deben esterilizarse también. Si utilizas CHEMIPRO OXI, no las aclares, sólo escúrrelas. No está de más esterilizar también las chapas.

El priming o cebado

Para que la levadura siga trabajando dentro de la botella y genere el CO2 que carbonatará la cerveza, debes adicionar algo de azúcar. A esto se le llama priming o cebado.

Chapador de columna que puedes adquirir en 2D2Dspuma
Chapador de columna que puedes adquirir en 2D2Dspuma

El priming puede hacerse de dos formas:

  • Agregando azúcar a cada botella;
  • Agregando la solución de azúcar al fermentador.

Nosotros vamos a optar por la segunda.

Añade extracto de malta o glucosa o azúcar moreno (no es recomendable usar azúcar blanquilla) a razón de 5g por litro en unos 300cl de agua embotellada y hervida. Calienta la solución hasta que el azúcar quede completamente disuelta. Echa la solución en el fermentador y remueve todo lo posible para homogeneizar la mezcla, intentando no levantar el sedimento del fondo.

Llena la botella dejando más o menos 3cm vacíos del cuello de la botella.

Si embotellas desde un fermentador con grifo, inserta el grifo en la botella e inclínala ligeramente para que la cerveza baje por la pared y no se forme espuma ni se oxide. Si embotellas con tubo de silicona y válvula, repite el proceso de sifonado que utilizaste para pasar la cerveza del fermentador primario al secundario. Cuando veas que la botella está llena hasta la mitad del cuello, saca el tubo. Las botellas necesitan la cantidad correcta de espacio en la parte superior para la carbonatación y la presión, entre 1 y 2 centímetros.

El cerrado de las botellas

El chapador lleva dos tamaños de corona: para chapas de 26 y 29mm. Se cambian con una simple rosca.

Chapador de palancas de 26 y 29mm.
Chapador ‘de palancas’
de 26 y 29mm, también llamado ‘de mariposa’.

Pon las chapas a las botellas asegurándote de que quedan bien cerradas y agítalas para favorecer la disolución del azúcar. Guarda las botellas a una temperatura de entre 18ºC y 24ºC, en un lugar seco y oscuro, para que referemente y se gasifique.

Solo los cerveceros de raza son capaces de superar el embotellado, y es que es el paso más pesado y aburrido.

Y ahora tenemos que tener paciencia.

Según el tipo de cerveza, tardará más o menos en estar su punto óptimo de maduración; oscila entre una semana y dos meses. Cuanto más lúpulo, alcohol o color tenga la cerveza, más tiempo conviene que madure. En el caso de la cerveza que hemos hecho, que tiene poco alcohol y poco color, en unos 20-22 días estará lista.

A partir de este momento, guarda la cerveza en un lugar más fresco, entre 12 y 15ºC, siempre seco y oscuro.

Y ahora solo queda esperar y disfrutar de tu cerveza.

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3 thoughts on “Hacer cerveza casera paso a paso desde grano y lúpulo

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