Basqueland Chilling Me Softly 44 cl

Basqueland Chilling Me Softly 44 cl

5,60  con IVA

Cold IPA · 5,8 % Alc./Vol. · Citra, Moutere y Cashmere

Hay existencias

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Chilling Me Softly es una Cold IPA de Basqueland de 5,8 % que persigue una idea bastante distinta a la de una Hazy IPA: mantener la intensidad del lúpulo, pero quitar peso, dulzor y densidad de la base. En lugar de construir una cerveza cremosa alrededor de avena y trigo, la receta combina malta extra pale, copos de arroz y Barke Munich para obtener un trago más limpio y seco.

El arroz cumple aquí una función técnica muy concreta. Aporta fermentables con menos carga de proteínas y sabor que una proporción equivalente de malta, ayudando a adelgazar el cuerpo y a dejar espacio al lúpulo. Barke Munich compensa esa ligereza con un fondo de cereal algo más expresivo, de modo que la cerveza no termine hueca. La extra pale mantiene el color claro y una base discreta.

La levadura lager está seleccionada por su capacidad para potenciar tioles. Los tioles son compuestos aromáticos muy potentes que, incluso en concentraciones pequeñas, pueden recordar a cítricos, fruta tropical o uva. Parte de ellos existen como precursores que ciertas levaduras pueden transformar durante la fermentación. En esta cerveza la levadura no se utiliza para añadir un perfil marcado de ésteres, sino para ayudar a que el lúpulo se exprese con mayor claridad.

Citra, Moutere y Cashmere forman el trío principal. Basqueland sitúa el perfil en mandarina fresca, uva y resina de pino. Es una combinación más seca y afilada que la fruta madura de una NEIPA. El cítrico abre el aroma, la sensación de uva añade un registro algo más brillante y la resina da estructura al final.

El 5,8 % permite además que la cerveza mantenga intensidad sin convertirse en una DIPA. Ese equilibrio es central en una Cold IPA: mucha información aromática, pero un cuerpo lo bastante ligero como para que el trago avance. La cerveza no necesita esconder el alcohol porque el alcohol no es el protagonista.

Notas de cata

👁️ Vista: dorado claro, con aspecto más limpio y menos opaco que una Hazy IPA. La espuma blanca y firme acompaña una cerveza pensada para transmitir ligereza visual además de sequedad.

👃 Aroma: mandarina fresca en primer plano, seguida de uva y una veta resinosa de pino. El conjunto es aromático, pero no recuerda a zumo espeso; mantiene una sensación más nítida y seca.

👅 Sabor: cítrico y fruta de pulpa clara sobre una base de cereal contenida. El amargor aparece con claridad sin convertirse en protagonista agresivo. La ausencia de una base dulce permite que Citra, Moutere y Cashmere se lean con bastante precisión.

🫧 Cuerpo y textura: ligero a medio, con menos cremosidad que una NEIPA. Los copos de arroz ayudan a secar el trago y la carbonatación aporta sensación de limpieza.

🔚 Final: seco, cítrico y resinoso, con mandarina y pino prolongándose después de tragar. La persistencia viene del lúpulo más que de la malta.

Cómo disfrutarla

Temperatura de servicio

Entre 6 y 8 ºC. Es una cerveza que agradece una temperatura algo más baja que una Hazy de cuerpo alto porque la sequedad y la precisión son parte del estilo. Muy fría pierde aroma; demasiado caliente se vuelve menos tensa.

Vaso recomendado

Vaso IPA o Teku de tamaño medio. Una boca algo cerrada concentra mandarina y resina, mientras un volumen contenido ayuda a mantener la cerveza fresca durante el servicio.

Maridaje

Tacos de pescado: la sequedad y el cítrico limpian fritura y salsas grasas sin tapar el pescado. La resina aporta un contraste útil frente a mayonesa o crema.

Pollo asado con limón: mandarina y cítrico conectan con el limón, mientras el fondo de pino acompaña hierbas como romero o tomillo.

Sushi de salmón: la carbonatación y el final seco cortan la grasa del pescado. La sensación de uva y cítrico añade frescura sin introducir dulzor.

Pizza blanca con mozzarella y rúcula: el amargor limpia la grasa del queso y la vertiente resinosa encuentra un punto común con la rúcula.

Quesos semicurados: la sal y la grasa se benefician de una IPA seca; un queso demasiado potente podría ocultar la delicadeza de la parte cítrica.

Qué tiene de especial Basqueland Chilling Me Softly 44 cl

Lo que diferencia Chilling Me Softly de una IPA turbia no es solo la levadura. Toda la receta está orientada hacia la sequedad. Extra pale y arroz construyen una base muy clara, mientras Barke Munich añade suficiente fondo para que el cereal no desaparezca del todo.

La selección de una levadura lager capaz de potenciar tioles introduce una capa técnica especialmente interesante. La fermentación lager suele asociarse a neutralidad aromática, pero aquí se utiliza de forma activa para favorecer determinados compuestos derivados del lúpulo. El objetivo no es que la levadura huela mucho por sí sola; es que haga más legible el trabajo de Citra, Moutere y Cashmere.

El resultado encaja bien con la idea moderna de Cold IPA: una cerveza que toma parte de la limpieza y sequedad del mundo lager, pero mantiene la carga aromática y el amargor de una IPA contemporánea. No es una IPL clásica ni una NEIPA aclarada. Su arquitectura está pensada específicamente para unir esos dos terrenos.

También importa la graduación. Con 5,8 %, la cerveza puede ofrecer bastante aroma sin exigir un cuerpo pesado ni una cantidad de alcohol que ralentice el trago. Esa relación entre intensidad y facilidad de bebida es probablemente su mayor virtud.

Ingredientes y elaboración

Maltas y cereales: malta extra pale, copos de arroz y Barke Munich.

Lúpulos: Citra, Moutere y Cashmere.

Levadura: levadura lager seleccionada por su capacidad para potenciar tioles.

Graduación: 5,8 % Alc./Vol.

Formato: lata de 44 cl.

Alérgenos: contiene gluten por la malta de cebada.

Historia y contexto

Cold IPA es un estilo relativamente reciente que nace de la búsqueda de una IPA más seca y limpia sin renunciar al lúpulo moderno. En vez de cargar la base con avena y proteínas, suele recurrir a maltas claras y cereales como arroz o maíz para aligerar estructura y aumentar atenuación.

Basqueland lleva esa lógica a su terreno con una selección de lúpulos que no busca reproducir una West Coast clásica. Citra, Moutere y Cashmere aportan fruta y resina contemporáneas; la levadura con trabajo sobre tioles añade una dimensión que no habría sido habitual en una IPA de fermentación lager de hace una década.

El nombre Chilling Me Softly juega con esa sensación: una IPA que mantiene el volumen aromático pero baja el peso del conjunto. No es una cerveza tímida; es una cerveza intensa que no necesita hacerse densa para demostrarlo.

Compra Basqueland Chilling Me Softly 44 cl si quieres una IPA seca, ligera y claramente lupulada, con mandarina, uva y resina de pino y sin la densidad de una Hazy.