Basqueland Marciano 44 cl
7,60 € con IVA
Triple IPA · 10 % Alc./Vol. · Ekuanot y Krush en whirlpool · dry hop con Citra Cryo y Mosaic Cryo · mango, melocotón y perfil dank.
| Españolas | País Vasco |
|---|---|
| Quiero | Darme un homenaje, Regalo para alguien que entiende, Sorprender |
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Marciano es una Triple IPA de Basqueland que lleva la lógica de sus IPA modernas hasta los 10 % de alcohol sin convertir la graduación en el único argumento. La receta está construida alrededor de una base de gran cuerpo y una carga lupulada escalonada en dos momentos: Ekuanot y Krush en whirlpool, y Citra Cryo junto a Mosaic Cryo en dry hop. Esa distribución importa porque permite trabajar capas distintas del lúpulo en vez de limitarse a acumular gramos en frío.
La base utiliza maltas lager, trigo, avena, chit malt y copos de avena. No es una selección casual. El trigo y la avena aumentan proteínas y contribuyen a una textura amplia; el chit ayuda a construir espuma y cuerpo sin añadir sabores caramelizados dominantes; la malta lager mantiene un fondo relativamente limpio. El resultado es una cerveza densa y sedosa, pero no basada en una maltosidad tostada o dulce. Toda esa estructura está ahí para sostener el lúpulo.
Basqueland describe el perfil con mango maduro, melocotón en almíbar, golosina y una parte dank. Es una combinación coherente con Citra, Mosaic, Ekuanot y Krush: fruta tropical y de hueso por una parte; resina, hierba húmeda y ese carácter más oscuro y penetrante del lúpulo por otra. El punto interesante es que la fruta no aparece sola. La parte dank evita que la cerveza se vuelva un simple batido de mango alcohólico.
Con 10 %, Marciano no está pensada para beber deprisa. El alcohol aporta volumen, calidez y capacidad para transportar aroma, pero también exige una receta capaz de evitar una sensación ardiente. La textura de avena y trigo y la pequeña percepción dulce propia de una Triple IPA ayudan a integrar esa graduación. Aun así, sigue siendo una cerveza grande: no intenta fingir que es una Pale Ale.
Dentro del estilo, la virtud está en que cada elemento tenga una función. La base sostiene, el whirlpool construye una primera capa de fruta y resina, el dry hop Cryo aumenta el impacto aromático y el amargor evita que el conjunto termine empalagoso. Cuando funciona, una Triple IPA no es simplemente una IPA con más alcohol; es una cerveza cuya arquitectura completa ha sido ampliada.
Notas de cata
👁️ Vista: amarillo dorado intenso, turbio y con una espuma blanca de buena densidad. La turbidez encaja con una receta cargada de avena, trigo y lúpulo; no se busca el aspecto brillante de una West Coast.
👃 Aroma: mango maduro y melocotón en almíbar aparecen primero, seguidos por notas de golosina y una veta dank que recuerda a resina, hierba húmeda y lúpulo concentrado. Citra y Mosaic amplifican la fruta mientras Ekuanot y Krush añaden profundidad.
👅 Sabor: entrada amplia y frutal, con mango y fruta de hueso sobre una base de cereal suave. El alcohol se percibe más como calor y volumen que como sabor espirituoso. El amargor aumenta hacia mitad de boca y evita que la fruta madura quede demasiado dulce.
🫧 Cuerpo y textura: cuerpo alto y textura sedosa. La avena, el trigo y el chit dan una sensación envolvente, pero la carbonatación y el amargor mantienen movimiento en boca.
🔚 Final: largo, cálido y lupulado. Quedan fruta madura, resina y carácter dank, con una persistencia que recuerda que se trata de una Triple IPA de 10 % y no de una cerveza de trago rápido.
Cómo disfrutarla
Temperatura de servicio
Entre 8 y 10 ºC. Si se sirve demasiado fría, el cuerpo sigue ahí pero se aplastan mango, melocotón y la parte resinosa. Por encima de 11-12 ºC el alcohol empieza a ocupar demasiado espacio. Una temperatura intermedia permite que el aroma se abra sin perder precisión.
Vaso recomendado
Copa Teku o tulipa amplia, sin logos. Interesa una copa que concentre aromas pero deje espacio suficiente para agitar suavemente y observar cómo cambia la cerveza al calentarse. Una pinta recta funciona peor porque dispersa demasiado rápido el componente aromático.
Maridaje
Hamburguesa de vacuno con cheddar: la grasa y la sal necesitan una cerveza de cuerpo alto. El amargor limpia y la fruta del lúpulo introduce contraste frente a carne y queso.
Costillas asadas con glaseado poco dulce: la caramelización de la carne encuentra continuidad en la fruta madura, mientras el carácter dank y resinoso evita que el conjunto se vuelva azucarado.
Curry de coco y pollo: mango, melocotón y la textura sedosa encajan con coco y especias. La graduación ayuda a sostener sabores intensos, aunque conviene evitar un picante extremo porque el alcohol puede amplificarlo.
Queso azul: sal, grasa y carácter fúngico soportan bien una cerveza de 10 %. La fruta madura aporta contraste y el amargor limpia el paladar.
Postres de melocotón poco azucarados: la fruta de hueso conecta directamente con el perfil del lúpulo, siempre que el postre no sea más dulce que la cerveza.
Qué tiene de especial Basqueland Marciano 44 cl
Marciano no destaca porque tenga cuatro nombres de lúpulo impresos en una ficha. Lo especial es cómo se reparten. Ekuanot y Krush entran en whirlpool, donde el calor extrae compuestos aromáticos y también parte de la estructura amarga. Citra Cryo y Mosaic Cryo se reservan para el dry hop, buscando máxima expresión aromática con una fracción del lúpulo rica en lupulina.
El uso de Cryo tiene sentido en una cerveza tan cargada. Al separar una parte importante de la materia vegetal y concentrar glándulas de lupulina, se puede aumentar intensidad sin añadir exactamente el mismo volumen de hoja y bráctea que implicaría un dry hop equivalente con pellet convencional. Eso no elimina la posibilidad de notas verdes, pero sí permite trabajar de manera distinta la relación entre aroma y materia vegetal.
La otra pieza es la base. Lager, trigo, avena, chit y copos de avena dan un cuerpo deliberadamente grande. En una Triple IPA de 10 % una base demasiado fina dejaría el alcohol aislado; una base demasiado caramelizada taparía el lúpulo. Basqueland busca el punto intermedio mediante textura más que mediante tostados.
También hay una decisión clara de perfil: mango, melocotón en almíbar y golosina se cruzan con dank. Esa última parte es importante porque introduce tensión. Sin ella Marciano podría caer en un registro únicamente dulce y tropical; con ella hay un lado resinoso y vegetal que da profundidad y alarga el final.
Ingredientes y elaboración
Maltas y cereales: maltas lager, trigo, avena, chit malt y copos de avena.
Whirlpool: Ekuanot y Krush.
Dry hopping: Citra Cryo y Mosaic Cryo.
Graduación: 10 % Alc./Vol.
Formato: lata de 44 cl.
Alérgenos: contiene gluten; la receta incluye cebada y trigo. También contiene avena.
Historia y contexto
El nombre remite a Rocky Marciano, campeón mundial de los pesos pesados que terminó su carrera profesional invicto. Basqueland aprovecha esa referencia sin disimulo: la idea de peso, pegada y cuerpo encaja con una Triple IPA de 10 % y con una lata cuya ilustración gira alrededor del boxeador.
La referencia funciona porque la receta también tiene escala. No es un nombre agresivo aplicado a una cerveza ligera. El cuerpo alto, la carga lupulada y la graduación justifican el concepto. El humor visual acompaña a una elaboración técnicamente seria.
Dentro del catálogo de Basqueland, Marciano ocupa el territorio de las IPA más potentes: no es la opción para quien busca beber dos pintas sin pensar, sino para quien quiere detenerse en cómo se superponen la fruta, la textura y el alcohol.
Compra Basqueland Marciano 44 cl si buscas una Triple IPA de 10 % construida con verdadera escala: cuerpo sedoso, fruta madura, lúpulo concentrado y un final dank que evita que toda esa potencia se convierta en simple dulzor.

