Quién es Menno Olivier y qué pasó con De Molen

Menno Olivier dónde está hoy

Menno Olivier, fundador de De Molen

Cuando se habla de la revolución del craftbeer en Europa, hay nombres que no pueden obviarse; y, entre ellos, algunos brillan con más fuerza. Son personas y lugares que marcaron un antes y un después en la historia de la cerveza artesanal. Uno de esos nombres es Menno Olivier.

Su trayectoria está ligada inseparablemente a Brouwerij De Molen. La historia de Olivier y De Molen no es solo la de una marca, sino la de una filosofía de elaboración: buscar siempre el límite, experimentar con estilos y ser honesto.

¿Qué fue Brouwerij De Molen?

De Molen fue una cervecería holandesa que llegó a convertirse en un referente de la cultura craft por su valor en innovación y riesgo, De Molen no solo elaboraba cervezas audaces, sino que lo hacía en un molino histórico llamado De Arkduif, que significa “la paloma del arca”, construido en 1697. Ubicado en Bodegraven, Países Bajos, De Arkduif se volvió lugar de peregrinaje y experiencia sensorial y cultural. Yo doy fe.

En 2011, mi fiel María y yo recorrimos cientos de kilómetros para visitar De Molen y ver dónde se elaboraban aquellos petrolakos que nos volaban la cabeza a los frikis más frikis. No era solo turismo cervecero: era una peregrinación. Y tuvimos suerte. Justo cuando nosotras llegamos, Menno salía del molino (le reconocimos por las fotos). Le abordamos, nos presentamos y Menno, sorprendido de que dos chifladas de Barcelona le conocieran, quiso enseñarnos las nuevas instalaciones de la fábrica a la que se estaban trasladando.

Menno quizá no lo recuerda, pero nosotros fuimos los primeros importadores y distribuidores en España de sus cervezas. En aquel momento, la escena craft en este país estaba muy cruda, era la época de ‘la rubia, la negra, la tostada’ y, con suerte, ‘la IPA’. Refermentación en botella, dos dedos de poso, contaminaciones a tutiplén… si usabas lúpulo en pellet eras sospechoso de poco artesano…

De Molen era una marca muy friqui, muy icónica, muy de culto. Nombres como Rasputin, Tsarina Esra, Bommen & Granaten… eran venerados por el público especializado. Sus etiquetas sobrias (negro sobre blanco, sin ilustraciones, apenas un molino pequeño como logo) contrastaban con los diseños desafiantes y llamativos de los yankees de la época. Aquellas etiquetas que eran una declaración de principios: elegantes de tan sobrias, y llenas de información relevante, como las variedades de malta, la densidad original del mosto… una forma de entender el craft como cultura, como producto, como autenticidad. Eso nos encantaba incluso más que sus cervezas.

¿Qué hizo De Molen?

A comienzos de los 2000, Europa vivía una paradoja cervecera: el Reino Unido empezaba a experimentar con estilos más atrevidos gracias al movimiento real ale y la influencia norteamericana. Sin embargo, Bélgica, República Checa y Alemania conservaban una tradición centenaria y el concepto de craft beer como cultura de riesgo, experimentación y estética aún no había calado. España no pasaba de la Leffe, la Judas y la Franziskaner en vaso de tubo los fines de semana.
En EEUU, sin embargo, ya estaban en la segunda y tercera generación de IPA, IIPAs, mega imperial Stouts súper cañeras, y hasta se habían atrevido a lupulizar a tope los Barley Wine…

En ese contexto, Menno Olivier y De Molen irrumpieron como una revolución: cervezas extremas, etiquetas sobrias, ingredientes inesperados y una filosofía que rompía con todo lo establecido. Fue uno de los primeros en Europa en mirar hacia Estados Unidos

Los inicios de Menno Olivier

Antes de crear De Molen,
Como casi todos los brewers, antes de fundar De Molen, Menno Olivier había sido un homebrewer inquieto, de los obsesivos, de los que investigan y experimentan con estilos apenas conocidos en Holanda, populares en EEUU. Menno tiene formación de ingeniero químico, lo que le permitió aplicar un enfoque científico a la elaboración de cerveza. Durante esa etapa de homebrewer Menno desarrolló un conocimiento técnico fuera de lo convencional y un gusto por lo extremo.

Su paso por la cervecera De Pelgrim, en Róterdam, le brindó un primer contacto con el mundo profesional. Allí entendió las dificultades de convertir un hobby en un oficio, y se convenció de que necesitaba su propio espacio para desarrollar sus ideas. Ese espacio lo encontró en un molino histórico de Bodegraven.

El molino como laboratorio: nacimiento de De Molen

En 2004, Olivier fundó Brouwerij De Molen en el molino “De Arkduif”. La elección del lugar no fue casual: quería que el espacio transmitiera historia, tradición y autenticidad.
En sus primeros años, la producción era mínima, con lotes de 500 litros embotellados a mano. Pero allí se estaba gestando algo grande, algo diferente.

Las birras que sacaba De Molen no se parecían a nada de lo que había en el mercado neerlandés. Mientras muchas cervecerías seguían estilos clásicos sin arriesgar, Olivier apostaba por imperial stouts y barleywines súper intensos, IPAs cargadísimas de lúpulo y recetas experimentales. Poco a poco, sus birras, acompañadas de la imagen de brewer indomable de Menno, fueron calando en el mercado más selecto. Cada botella se convertía en un objeto de deseo entre coleccionistas y aficionados, especialmente por detalles como lacre y las etiquetas sobrias con aspecto artesanal, muchas veces enumeradas a mano.

De Molen De Arkduif

El estilo De Molen: riesgo, frikismo y culto

La seña de identidad de Olivier fue no poner límites. De Molen elaboró cervezas con ingredientes poco habituales: desde stroopwafels (una galleta hecha de dos capas de masa de waffle con un relleno de jarabe de caramelo, típicas de Holanda) hasta hortalizas o especias exóticas.

👉Densidades iniciales extremas: Sus stouts y barleywines arrancan con densidades altísimas, lo que permite fermentaciones largas, complejas y llenas de matices.

👉Obsesión por las barricas: Bourbon, coñac, vino tinto, jerez… Olivier las usa para añadir profundidad y sofisticación a sus cervezas.

👉Pensadas para la guarda: Menno está especializado en cervezas que no están pensadas para consumo inmediato, muchas están diseñadas para evolucionar durante años y ganar complejidad.

👉Experimentación sin miedo: Desde stroopwafels hasta hierbas locales, Menno no teme incorporar ingredientes poco ortodoxos para explorar nuevos horizontes sensoriales.

Algunos nombres de su catálogo se volvieron míticos, como Hel & Verdoemenis, Rasputin o Tsarina Esra, todas ellas imperial stouts que rozaban lo imposible en cuanto a densidad, graduación y complejidad. Ese frikismo técnico es lo que convirtió a Menno en un referente. No buscaba satisfacer al mercado masivo, sino explorar hasta dónde podía llegar la cerveza como producto cultural y sensorial.

Menno oliendo el interior de una barrica.

Para los aficionados abrir una botella de De Molen era un ritual. Se comentaban las densidades iniciales, los lotes especiales, las ediciones envejecidas en barrica de bourbon, coñac o jerez.
Había quien guardaba algunas botellas para comparar la evolución año a año, porque Olivier siempre pensó sus cervezas como vinos de guarda. Sus cervezas aparecían constantemente en los primeros puestos de RateBeer y en listas internacionales.

El Borefts Beer Festival

Otro hito de la era De Molen fue el Borefts Beer Festival, celebrado en las instalaciones de la cervecería. Borefts Beer fue el primer festival europeo que reunió a la élite del craft mundial en un mismo espacio. Allí coincidían nombres de Estados Unidos y gran parte de Europa, y se presentaban cervezas que apenas se podían conseguir fuera de su país de origen. En Borefts, cervecerías como Närke, Mikkeller, HaandBryggeriet o The Kernel se dieron a conocer.

Borefts Beer no era solo un festival: era la prueba de que Europa podía tener un evento comparable con los encuentros más prestigiosos de Estados Unidos. Durante años, fue punto de peregrinación de los frikis cerveceros y consolidó a De Molen como epicentro del craft europeo..

Qué pasó en 2011

La demanda de birras aumentaba a la par que aumentaba el prestigio de la marca.

En verano de 2011, Brouwerij De Molen decidió dar un paso lógico: mover la producción principal del molino a la nave moderna que Menno nos enseñó a María y a mí, situada a pocos metros.
El molino siguió como casa y símbolo, mantuvo el brouwcafé/tienda y un equipo piloto para visitas y tiradas especiales; la nave, como motor productivo que permitía ampliar muchísimo la producción.

La venta a Royal Swinkels

El éxito llamó la atención de los grandes grupos. El 1 de febrero de 2019, Royal Swinkels Family Brewers (Bavaria) anunciaba la adquisición de De Molen. La noticia generó debate: algunos veían una oportunidad de crecimiento y estabilidad, otros temían la pérdida de independencia y autenticidad. Hagan sus apuestas….

El cambio de rumbo y el cierre

Durante un tiempo, la cervecería mantuvo parte de su espíritu, pero la producción se fui inclinando hacia volúmenes más altos y un perfil más comercial.

En 2020, Menno Olivier se desvinculó definitivamente de la empresa. Para muchos aficionados, aquello marcó el final de la era dorada de De Molen.

El golpe definitivo llegó en 2025. En enero, Swinkels Family Brewers anunció su intención de cesar la producción en la planta de Bodegraven en septiembre de este mismo año. Un cierre simbólico que representa el fin de una de las aventuras más influyentes del craft europeo.

La nueva etapa de Menno Olivier

Tras salir de De Molen, Olivier no se retiró. En 2024 se trasladó a Súria, en Cataluña, donde fundó Menno Olivier Brewing. Esta decisión sorprendió a muchos, pero tiene lógica: Cataluña se ha convertido en uno de los territorios más dinámicos para la cerveza artesanal en el sur de Europa, y allí encontró un ecosistema creativo y colaborativo.

También en enero del 2025, Menno firmó una colaboración estable con La Pirata Brewing, también ubicada en Súria. Este acuerdo va más allá de la típica cerveza colaborativa: supone un proyecto a largo plazo para trabajar juntos en recetas y en el mercado.

En esta nueva etapa, Menno ha decidido volver a las raíces: producción pequeña, recetas experimentales y libertad absoluta… lo cual es una buenísima noticia para los consumidores de birrotes especiales.

🛢️ Obsesión por las barricas: Bourbon, coñac, vino tinto, jerez… Olivier las usa para añadir profundidad y sofisticación a sus cervezas.
Las cervezas de Menno son del estilo de las que hacía en De Molen

Pero en esta nueva etapa, gracias a su colaboración con La Pirata, Menno también se está adentrando en estilos más modernos, como las IPA, y explorando perfiles más accesibles: cervezas clásicas pero menos contundentes, pensadas para el día a día, como las Altbier, entre otras. Esta evolución amplía su repertorio sin perder la esencia que lo define.

Qué significa todo esto para la historia del craft

La trayectoria de Menno Olivier es una historia de auge, innovación y, finalmente, transformación. Representa cómo la cerveza artesanal en Europa pasó de ser un movimiento marginal a convertirse en un fenómeno global, incluso ahora, que ya no es tendencia.
Brouwerij De Molen fue un icono durante unos años, su cierre es una etapa más, ya que Olivier, como figura y como cervecero, sigue activo y dispuesto a continuar dando la batalla, fiel a lo que siempre fue: un cervecero inconformista. Menno Olivier sigue siendo una figura inspiradora en la comunidad cervecera, y su enfoque minimalista y artesanal ha influido en cervecerías desde España hasta Japón.

Cervezas de Menno Olivier

Preguntas frecuentes / Resumen

¿Quién es Menno Olivier?

Fundador de Brouwerij De Molen y referente de la revolución craft europea.

¿Menno Olivier sigue elaborando cerveza?

Sí. En Súria (Barcelona), bajo Menno Olivier Brewing, además de colaboraciones con La Pirata.

¿Cuándo compró Swinkels De Molen?

En 2019.

¿Qué significa “cierre de De Molen”?

No es el cierre de la marca. Es el cese de producción en la ubicación de Bodegraven anunciado para septiembre de 2025.

¿Sigue existiendo el brouwcafé del molino de De Molen?

El molino ha mantenido actividad como espacio de hostelería y visitas.

¿Dónde puedo probar cervezas actuales relacionadas con Menno?

En la tienda online y física de 2D2Dspuma.

¿Qué estilos hicieron famosa a De Molen?

Imperial Stout y Barley Wine envejecidas en barrica, además de referencias experimentales y colaboraciones internacionales.

¿Por qué es relevante De Molen en la historia del craft europeo?

Por introducir, desde 2004, un enfoque de alta intensidad, barricas y ediciones icónicas, influyendo en festivales, colaboraciones y en el auge de la cerveza artesanal continental.

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